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DOS MESES DESPUÉS, SEGUIMOS SIN RECUPERAR NUESTRA TRANQUILIDAD

Foto del escritor: UGT Ceuta
UGT Ceuta
hace 11 horas
5 min de lectura

El sindicato exige al Gobierno soluciones que ya llegan tarde y un plan coordinado con refuerzos suficientes para garantizar la seguridad, los servicios públicos y la recuperación de la vida cotidiana.


Ceuta, 1 de octubre de 2026.


Han pasado dos meses desde la invasión sufrida por Ceuta los días 30 y 31 de julio. Dos meses de incertidumbre, preocupación y desgaste psicológico para una ciudadanía que continúa esperando una respuesta suficiente para recuperar su tranquilidad, su seguridad y sus perspectivas de futuro.


La gravedad de lo ocurrido fue reconocida por el propio presidente del Gobierno, que lo calificó como un ataque y una violación de la integridad territorial de España. El Parlamento Europeo también utilizó el término «invasión» en un párrafo aprobado sobre los acontecimientos de Ceuta. Ese reconocimiento de la gravedad de los hechos debe traducirse en una respuesta a su altura.


UGT Ceuta reconoce las actuaciones realizadas, pero denuncia que la respuesta del Gobierno sigue siendo insuficiente y sus anuncios no se han traducido en los resultados que la ciudad necesita. Habilitar alojamientos, iniciar identificaciones y tramitar expedientes son pasos necesarios, pero no equivalen a haber resuelto la crisis ni a haber recuperado la normalidad.


Siguen publicándose informaciones sobre personas pendientes de filiación y menores que reclaman acogida tras semanas viviendo en asentamientos precarios. La prolongación de estas situaciones resulta inaceptable y exige medios suficientes para resolverlas con urgencia.


La paciencia de la ciudadanía no puede convertirse en el recurso con el que el Gobierno compense una respuesta insuficiente. Tampoco puede seguir descargándose esta emergencia sobre unas plantillas que ya soportaban carencias. UGT Ceuta exige decisiones, personal y financiación: cada demora prolonga el desgaste de la ciudad y aumenta la presión sobre quienes sostienen sus servicios públicos.


El sindicato reconoce que el responsable del mando único ofrece balances periódicos sobre la evolución de los procedimientos y los retornos. Pero informar de las actuaciones no equivale a resolver la crisis. Dos meses después, el Gobierno debe concretar qué medidas adicionales adoptará, con qué recursos y en qué plazos prevé resolver los procedimientos pendientes y aliviar la presión sobre la ciudad.


En la tramitación administrativa, el ritmo de alrededor de un centenar de triajes diarios comunicado por el Gobierno resulta insuficiente para responder con la urgencia necesaria. Los refuerzos deben permitir completar las identificaciones y resolver los procedimientos pendientes. UGT Ceuta reclama también un control fronterizo eficaz y medidas preventivas que eviten la repetición de lo ocurrido.


El sindicato expresa su preocupación por el desgaste emocional de la ciudadanía y por la presión que soportan los trabajadores y trabajadoras que intervienen directamente en esta emergencia. La incertidumbre y la percepción de inseguridad afectan al bienestar de las familias y condicionan sus rutinas. La reducción de las horas de luz añade inquietud a quienes sienten miedo al salir o regresar a casa.


Ninguna mujer debería cambiar sus horarios o renunciar a caminar sola por miedo. Ninguna persona mayor debería sentirse obligada a encerrarse. Ninguna familia debería vivir pendiente de si sus hijos e hijas pueden disfrutar con tranquilidad del espacio público.


UGT Ceuta exige prevención, presencia policial suficiente y una respuesta rápida ante los delitos. También preocupa el balance de más de 400 expulsiones comunicado por el Gobierno, junto con las declaraciones de Interior que vinculan las expulsiones judiciales a la comisión de delitos. El sindicato reclama medidas eficaces para proteger a la ciudadanía y prevenir nuevas agresiones.


La protección debe alcanzar a todas las víctimas. Las noticias sobre agresiones sexuales contra menores inmigrantes evidencian situaciones de extrema vulnerabilidad que requieren atención especializada y espacios seguros. Los delitos deben investigarse y sus responsables responder ante la justicia.


La respuesta a esta crisis debe garantizar también la capacidad de los servicios públicos, incluida la atención sanitaria. UGT Ceuta reclama al Gobierno que los recursos destinados a afrontar la emergencia respondan a las necesidades reales de la ciudad, para evitar que la presión adicional deteriore la atención a la ciudadanía o incremente el desgaste de las plantillas.


La emergencia tampoco puede descansar indefinidamente en el sobreesfuerzo del personal policial, administrativo y de atención social. Los refuerzos anunciados por el gobierno deben traducirse en capacidad efectiva para tramitar con rapidez y garantías. El sindicato exige que se agilicen las devoluciones, expulsiones y retornos que legalmente procedan, así como las solicitudes de protección internacional y las medidas de protección de menores. Si el Gobierno considera necesarias modificaciones normativas, debe concretar su contenido, sus garantías y su calendario. Ceuta no puede seguir dependiendo de anuncios cuya aplicación permanece incierta.


En el ámbito institucional, el presidente y alcalde de Ceuta, Juan Jesús Vivas, declaró el 30 de septiembre como testigo ante la Audiencia Nacional. Para el 1 de octubre están previstas las declaraciones del exjefe de gabinete de la Delegación del Gobierno y de quien era jefe de la Policía Local. Estas comparecencias deben contribuir a esclarecer qué información existía, qué advertencias se trasladaron y cómo se respondió a ellas.


La presentación de David de la Encina como nuevo delegado del Gobierno, tras la dimisión de su antecesor, se produce en un momento que exige recuperar la confianza de la ciudadanía. UGT Ceuta reclama una interlocución efectiva y una coordinación con resultados. Cambiar a las personas al frente de las instituciones no resuelve por sí solo los problemas que la ciudad sigue soportando.


“Las responsabilidades deben esclarecerse y las decisiones deben explicarse. Pero Ceuta necesita soluciones y ya van tarde. Llevamos dos meses esperando una respuesta suficiente que no llega. La ciudadanía no puede seguir esperando al calendario judicial ni a los relevos institucionales”, afirma Yolanda Aparicio, secretaria general de UGT Ceuta.


El Gobierno tiene la obligación de atender las necesidades de los ciudadanos y ciudadanas de Ceuta con la misma diligencia que las de cualquier otro punto de España, teniendo en cuenta, además, su condición de frontera exterior española y europea. También es imprescindible proteger el empleo y el tejido empresarial. El comercio, la hostelería, el turismo, las pequeñas empresas, las personas autónomas, así como los trabajadores y las trabajadoras necesitan recuperar confianza y perspectivas. UGT Ceuta exige evaluar el alcance real de las medidas económicas y sociales aprobadas, para asegurar que respondan a las necesidades de la ciudad y beneficien también a las personas trabajadoras.


Por todo ello, UGT Ceuta exige al Gobierno de España:


• Un plan operativo público y coordinado, con responsables identificados, plazos y resultados verificables.


• Refuerzos suficientes y sostenidos en seguridad, control fronterizo, Extranjería y los servicios públicos que afrontan la emergencia.


• Medidas adicionales y plazos concretos para resolver los procedimientos pendientes y recuperar la normalidad.


• Identificación y protección efectiva de los menores, con las medidas de acogida, reagrupación o traslado que correspondan.


• Atención especializada a las víctimas de violencia, especialmente mujeres y menores.


• Recursos suficientes para preservar la calidad de los servicios públicos y proteger a sus plantillas.


• Participación sindical en las decisiones que afectan a los servicios públicos, el empleo y la recuperación económica.


“Nos negamos a aceptar que vivir con miedo, incertidumbre y un desgaste emocional continuo sea la nueva normalidad de Ceuta. Queremos recuperar nuestra tranquilidad, nuestros espacios, nuestras vidas y nuestras perspectivas de futuro. Exigimos una voluntad política que se demuestre con decisiones, recursos y resultados”, concluye la secretaria general de UGT Ceuta.


Dos meses después, Ceuta no necesita otra promesa: necesita soluciones. Y ya van tarde.

 
 
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