Tres meses después, Ceuta sigue sin recuperar la normalidad.

Han pasado noventa días desde los graves acontecimientos que afectaron a nuestra ciudad el pasado 30 de julio. Tres meses son tiempo más que suficiente para ofrecer explicaciones, cifras y comparecencias institucionales, pero deberían haberlo sido también para empezar a ejecutar las soluciones urgentes que Ceuta y sus trabajadores necesitan.
Desde la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores de Ceuta (UGT) queremos ser claros: reconocemos la mayor disposición al diálogo del delegado del Gobierno, David de la Encina, así como la labor constante de la información que traslada el mando único. Sin embargo, nuestra responsabilidad con esta ciudad nos obliga a denunciar que las carencias estructurales más graves siguen exactamente igual que al principio. Ceuta no necesita una gestión indefinida de la crisis; necesita recuperar la normalidad.
Las prioridades urgentes que la Administración sigue sin resolver
1. Ni una sola piedra en la frontera
Se nos ha hablado de actuaciones de emergencia, proyectos técnicos, inspecciones subacuáticas y encargos a Tragsa. Sin embargo, transcurridos tres meses, no se ha colocado una sola piedra en las obras de prolongación y refuerzo de los espigones del Tarajal y Benzú.
Las barreras flotantes provisionales han mostrado problemas de flotabilidad e inestabilidad que demuestran que no podemos confiar nuestra tranquilidad a elementos temporales. Exigimos ver el inicio material de las obras y conocer un calendario de ejecución claro y verificable.
2. Colapso en Extranjería: dos funcionarios para gestionar una crisis de Seguridad Nacional
Resulta incomprensible que, tras declararse esta crisis como situación de interés para la Seguridad Nacional (Real Decreto 681/2026), la fase administrativa posterior al triaje policial siga recayendo sobre únicamente dos funcionarios, la misma plantilla que había al inicio.
Si cuando se aprobó el procedimiento extraordinario de regularización (Real Decreto 316/2026) se articularon en poco más de dos meses los instrumentos y el personal necesario para gestionar miles de expedientes en todo el país, ¿por qué no se despliega una respuesta administrativa equivalente para Ceuta? No se puede declarar una emergencia de Seguridad Nacional y pretender que se resuelva con la misma dotación de siempre.
3. El problema no desaparece con retirar los campamentos
Valoramos la retirada de los grandes asentamientos en lugares como El Guano, las playas del Trampolín o el entorno del Tarajal, así como el esfuerzo policial en la localización e identificación de personas. Pero que los campamentos ya no estén a la vista no significa que el problema haya finalizado.
Las intervenciones policiales recientes demuestran que siguen existiendo situaciones de hacinamiento en "pisos patera", garajes y azoteas, con el riesgo de explotación que ello conlleva. Asimismo, exigimos una especial atención sobre los menores no acompañados que puedan seguir fuera de los recursos de protección: ningún niño debe dormir en la calle o en alojamientos clandestinos.
4. 'La Mochila': el reflejo de una ciudad que no vive en la normalidad
La celebración del Día de la Mochila en este 1 de noviembre es el ejemplo más evidente de la situación excepcional que atravesamos. Mientras la Ciudad Autónoma recomienda no acudir a las zonas forestales ni acampar por motivos de seguridad y acondicionamiento, la Delegación del Gobierno sostiene que los informes avalan la seguridad del monte.
Esta discrepancia entre administraciones deja en evidencia que la normalidad no existe. Los ciudadanos no tienen por qué pagar las incoherencias institucionales; la normalidad no se proclama en una rueda de prensa, se demuestra cuando la ciudadanía puede disfrutar de sus tradiciones y de sus espacios públicos en libertad y con tranquilidad.
Un esfuerzo insostenible para la plantilla pública
Detrás de cada intervención, de cada expediente y de cada servicio de limpieza hay trabajadores y trabajadoras que están sosteniendo el peso de esta crisis con un esfuerzo extraordinario.
Los datos del INGESA, que registran 1.137 asistencias sanitarias a población migrante en solo cinco días a finales de octubre, muestran el volumen real de trabajo. El compromiso de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, del personal sanitario, de emergencias, de los servicios sociales y de los empleados públicos de la administración es intachable, pero el esfuerzo de la plantilla no puede convertirse en el parche permanente que tape la falta de recursos de las administraciones.
Nuestra exigencia
Desde UGT Ceuta no pedimos privilegios para nuestra ciudad. Exigimos sencillamente que se cumplan los compromisos adquiridos. Reclamamos:
Un calendario concreto y verificable para el inicio y fin de las obras fronterizas.
La incorporación urgente de personal administrativo suficiente en las unidades afectadas.
Una coordinación efectiva entre administraciones que evite mensajes contradictorios y garantice la seguridad en todos los espacios públicos.
Ceuta merece recuperar su seguridad, sus servicios y su vida cotidiana. Sus trabajadores y trabajadoras merecen medios dignos para cumplir con su labor.



